El dólar no es refugio perfecto

El economista y decano de la UCAB, Ronald Balza, encendió las alertas al asegurar que eliminar el bolívar y reemplazarlo por el dólar sería un paso "inapropiado" en el contexto actual. Su argumento principal: Estados Unidos está metido en guerras militares y comerciales que hacen que el dólar no sea precisamente un puerto seguro. Para el mercado P2P venezolano, donde el USDT y las monedas digitales se han convertido en la tabla de salvación de miles de personas, esta advertencia tiene un eco directo. La dolarización total no es una varita mágica, y mucho menos cuando el patrón de referencia también se tambalea.

El bolívar no es el culpable

Balza fue contundente: la inflación que azota a Venezuela no nace del bolívar, sino del uso que el Gobierno le ha dado al Banco Central para financiarse desde 2005. Esto, dicho en criollo, significa que el problema es la política monetaria, no la moneda en sí. En el ecosistema P2P lo vemos a diario: los venezolanos buscan refugio en el dólar y en el USDT porque la emisión descontrolada de bolívares les quita poder de compra. Pero eso no quiere decir que si mañana desapareciera el bolívar, todos los males se resolverían. Al contrario, el P2P seguiría existiendo, pero con un entramado más complejo: habría que manejar dólares físicos, digitales y una economía formal que aún no estaría lista para una dolarización de esa magnitud.

La opacidad que golpea al P2P

El decano también puso sobre la mesa la falta de transparencia: no se conocen los ingresos reales por venta de petróleo ni el monto exacto de una deuda externa que ronda los 240 mil millones de dólares. Sin información confiable, el riesgo país se dispara y el precio del dólar en las mesas de cambio P2P se mueve más por especulación que por fundamentos. Los traders y usuarios de USDT saben que en Venezuela el tipo de cambio se negocia a ciegas, con la incertidumbre como única certeza. La propuesta de Balza de abrir los datos y redistribuir los recursos públicos es clave para que la inversión privada, incluida la que llega al sector cripto, encuentre un terreno menos pantanoso.

Dolarización total: ¿qué pasaría en el P2P?

Si algún día se eliminara el bolívar, el mercado P2P no desaparecería, pero sí cambiaría de dinámica. El USDT seguiría siendo el rey en las transacciones digitales, pero habría menos espacio para el arbitraje entre bolívar y dólar. Muchos usuarios aprovechan las diferencias entre el tipo de cambio oficial y el paralelo para hacer negocios. Sin bolívar, esa rentabilidad se esfumaría. Además, el Estado necesitaría dólares para pagar sueldos y gastos públicos, lo que generaría una fuga de divisas que ningún país con problemas estructurales podría soportar. No en balde, la mayoría de los economistas, incluido Balza, coinciden en que una medida así, en estas condiciones, solo agravaría la crisis.

La tecnología como puente

El debate sobre el bolívar y el dólar no debe ignorar el papel de las criptomonedas. En PitbullChain creemos que la solución intermedia ya existía desde antes: usar la tecnología blockchain para crear un sistema financiero más flexible. El P2P venezolano es un experimento global de resiliencia, donde las personas se las ingenian para proteger su dinero con USDT, pero sin dejar de operar en bolívares cuando les conviene. El llamado de Balza a la inversión privada y a la redistribución de recursos es un guiño a ese ecosistema, que hoy sobrevive a pesar de la poca regularización del sector. Si se abrieran espacios para fintech y exchanges legales, Venezuela podría convertirse en un hub cripto en la región.

Conclusión: eliminar el bolívar es saltarse los problemas

La postura de Ronald Balza no es un capricho académico. Es un recordatorio de que los problemas de Venezuela no se resuelven cambiando de moneda, sino cambiando el modelo económico. El P2P, con su combinación de bolívares, dólares y USDT, es la muestra más clara de que el país ya encontró una salida pragmática, aunque imperfecta. La pregunta no es si eliminamos el bolívar, sino si vamos a hacer que el bolívar y el dólar convivan en un sistema que beneficie a todos. Mientras tanto, el P2P seguirá marcando el pulso real de la economía venezolana, ajeno a discursos y decretos, moviéndose con la velocidad de la necesidad.