El Banco del Tesoro movió el tablero de las tasas pasivas en Venezuela. La institución anunció que sus cuentas en bolívares comenzarán a pagar intereses por encima del piso que fijó el Banco Central de Venezuela (BCV) en la Gaceta Oficial Extraordinaria número 7.073, con vigencia desde el 15 de septiembre. En la práctica, la entidad estatal decidió no quedarse en el mínimo regulatorio y ofrecer un poco más a quien mantenga saldo en sus cuentas.

Para PitbullChain esto no es un dato menor: cada vez que la banca sube el rendimiento de los bolívares, se abre una discusión clásica en el mercado criollo, ¿conviene dejar la plata quieta generando interés en VES o pasarla a USDT y protegerse de la devaluación? La respuesta, como casi siempre en Venezuela, depende de la tasa de cambio que estés mirando.

Los números exactos de la medida

El BCV estableció un rendimiento mínimo anual del 10% para las cuentas corrientes y del 42% para las cuentas de ahorro. El Banco del Tesoro decidió ir un escalón más arriba: eleva el interés de las cuentas corrientes al 12% anual y el de las de ahorro al 44%. La lógica que vende la institución es simple: que cada bolívar depositado trabaje, incluso el que se usa a diario para pagos, transferencias y pago móvil.

La entidad recuerda además que los clientes pueden consultar saldos y movimientos desde la aplicación T Móvil, o acercarse a cualquier oficina del país para abrir una cuenta nueva. Es un mensaje directo al usuario bancarizado que todavía no tiene productos de ahorro formal.

¿44% en bolívares le gana al dólar?

Aquí está el punto que nadie debe saltarse. Un 44% anual suena espectacular hasta que lo comparas con la variación del tipo de cambio. Divide 44 entre 365 y tendrás un rendimiento diario cercano al 0,12%. Si el bolívar se deprecia más rápido que ese número en el mercado paralelo, el interés que te paga el banco no alcanza ni para reponer lo que perdiste en poder de compra.

En otras palabras: el rendimiento nominal es alto, pero el rendimiento real es la resta entre ese 44% y la devaluación acumulada. Para el usuario que piensa en dólares —que en Venezuela es la mayoría—, la cuenta remunerada en VES solo tiene sentido si el ritmo de depreciación se mantiene por debajo del rendimiento ofrecido durante el mismo periodo.

El carry trade criollo que ya se está armando

En los grupos de Telegram y en el mercado P2P se cocina una jugada que no es nueva: vender USDT por bolívares, meter ese dinero en una cuenta que pague 44% anual, dejar que corran los intereses y luego recomprar USDT si el precio no se disparó. Es el viejo carry trade adaptado a la realidad venezolana.

El problema es el riesgo de cola. Basta un salto brusco del paralelo, un cambio de reglas, una restricción de retiros o una semana de iliquidez para que la ganancia se esfume. Quien hace esta operación sabe que está apostando a la estabilidad cambiaria, no a la tasa del banco.

Para el tenedor de USDT puro y duro, en cambio, la decisión sigue siendo cómoda: mantener stablecoins en Binance P2P o en una wallet propia da liquidez inmediata, cobertura frente al bolívar y libertad para mover el capital en minutos, algo que ninguna cuenta de ahorro ofrece.

Más bolívares circulando, ¿presión sobre el P2P?

Hay un efecto macro que vale la pena mirar. Cuando los bancos empiezan a pagar intereses más altos, inyectan bolívares en el bolsillo de los ahorristas. Ese dinero extra busca destino: consumo, compra de dólares o compra de USDT. Si una porción significativa se va al mercado paralelo, podría presionar al alza el precio de la divisa y abrir spread frente a la tasa oficial.

El volumen que mueve el Banco del Tesoro probablemente no alcance para desequilibrar el mercado por sí solo, pero acompañado del resto de la banca —que según estimaciones del sector asumirá un costo anualizado cercano a los 800 millones de dólares por el alza de tasas pasivas— el cóctel merece vigilancia. Más remuneración implica más liquidez, y más liquidez en bolívares suele traducirse en más demanda de refugio duro.

La banca juega el partido de la digitalización

El otro mensaje silencioso del anuncio es la competencia por el usuario digital. Que una entidad estatal promocione su app para consultar saldos y movimientos es una señal de que la banca tradicional entiende que ya no compite solo contra otros bancos: compite contra exchanges, billeteras de stablecoins y aplicaciones P2P que ofrecen rendimiento, liquidez y velocidad sin colas ni taquillas.

Por eso las tasas pasivas van a seguir subiendo. No es solo una decisión de política monetaria: es una estrategia de retención de clientes en un país donde mover dinero a una wallet toma menos de un minuto.

Qué hacer con esta información

  • Calcula tu rendimiento real: compara el 44% anual contra la variación del paralelo en el mismo periodo. Si la devaluación supera el interés, estás perdiendo.
  • No pongas todo en un solo lugar: reparte entre bolívares remunerados y USDT. La diversificación también aplica a la moneda, no solo al activo.
  • Vigila los límites operativos: revisa cuánto puedes retirar por día, por transacción y por canal antes de comprometer capital.
  • Sigue el spread P2P: la brecha entre la tasa oficial y el precio real de USDT es el mejor termómetro del apetito por dólares en la calle.
  • No confundas tasa alta con rentabilidad: un 44% en bolívares no es lo mismo que un 44% en dólares. Nunca lo fue.

La movida del Banco del Tesoro es buena noticia para quien tiene bolívares ociosos y quiere sacarles algo de provecho. Pero en un mercado donde el USDT funciona como seguro cotidiano, la verdadera pregunta no es cuánto paga el banco, sino cuánto vale tu dinero dentro de un mes. Esa respuesta la sigue dando el mercado P2P, todos los días, minuto a minuto.