El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se apuntó un tanto en sus redes sociales tras conocer que la inflación en Venezuela bajó a un dígito en agosto, pasando de 19,9% a alrededor de 8%. Según su relato, el acuerdo petrolero de 25 años entre ambos países ya está dando beneficios macroeconómicos. En PitbullChain no cerramos los ojos a la política internacional, pero nuestra mirada va más allá del tuit presidencial: nos enfocamos en cómo esta noticia toca el bolsillo de quienes compran y venden USDT en el P2P, a los que resguardan sus ahorros en dólares digitales y a todos los que siguen de cerca la paridad entre el bolívar y las criptomonedas.

Inflación en un dígito: ¿por qué a Trump le importa?

El mandatario republicano necesita capital político. Con elecciones de medio término a la vista, cualquier mejora en la economía venezolana que pueda mostrar como un logro de su administración le sirve para criticar a sus rivales y justificar su estrategia de acercamiento petrolero. No es casual que el secretario de Energía, Chris Wright, también saliera a ponderar los avances. Sin embargo, para los venezolanos el asunto no es un simple eslogan político: sentir que los precios suben menos en el supermercado, en las farmacias o en las tiendas virtuales es un alivio real, aunque sea temporal.

Detrás de este número del Banco Central de Venezuela (BCV) hay una desaceleración estadística, pero también un contexto económico que los usuarios de criptomonedas conocen bien: cuando el bolívar logra estabilizarse un poco, la gente suele olvidar la hiperinflación de años anteriores, baja la demanda de dólares y los spreads en el P2P se achican. Pero ojo: olvidar el pasado no significa que el riesgo se haya ido.

Y para vos, que vives en Venezuela, ¿qué cambia?

Si sos de los que reciben pagos en bolívares y los convierten a USDT para proteger tu capital, sabes que la inflación es el enemigo número uno. Un dato mensual de 8% es todavía altísimo para estándares internacionales, pero significa que lo que ayer costaba 100 bolívares hoy cuesta 108, no 120 como en julio. Esa diferencia hace que el bolívar tenga un envión de confianza, al menos temporalmente, y muchos comercios pequeños hasta comienzan a aceptar pagos en moneda nacional. Sin embargo, la tendencia anual sigue siendo de tres dígitos, y ahí es donde el P2P y el USDT vuelven a brillar.

En PitbullChain siempre decimos que la educación financiera es clave. Si la inflación sigue bajando, quizás veamos menos presión sobre el tipo de cambio en las mesas de dinero y en las plataformas P2P. Pero no nos confundamos: la baja de la inflación no implica que el bolívar se haya vuelto una moneda fuerte. La gente que puede comprar USDT lo sigue haciendo, solo que con menos desespero. Las operaciones P2P podrían hasta subir en volumen total, porque los venezolanos aprovechan las ventanas de control cambiario para dolarizarse a un mejor costo.

Acuerdo petrolero: ¿más dólares al país significa más liquidez?

El pacto energético entre Washington y Caracas no solo se trata de petróleo. Si el flujo de ingresos en divisas aumenta de verdad, el BCV podría tener más espacio para intervenir en el mercado cambiario y sostener una tasa de cambio oficial más estable, lo que en el mediano plazo redundaría en menor inflación. Para el P2P esto tiene un efecto claro: mientras el dólar oficial no se dispare, el precio del USDT en bolívares tendrá menos saltos bruscos. Pero también es un arma de doble filo: si el acuerdo se rompe, el rebote inflacionario podría ser brutal.

Por eso, ante el guiño de Trump, los operadores más experimentados del P2P no venden todas sus posiciones en dolares en un arrebato de optimismo. Mantienen sus tenencias en USDT para no quedarse desprotegidos ante cualquier imprevisto. Las stablecoins siguen siendo el termómetro de la confianza económica venezolana: el bolívar aún no puede ofrecer la misma certeza de valor que una moneda anclada al dólar.

La cotización del dólar y el BCV: dos caras de la misma moneda

El BCV reporta una inflación de 8% en agosto, pero también fija un tipo de cambio oficial que, aunque algo cortado del paralelo, sirve de referencia para las empresas y el sector público. En el mundo cripto, la brecha entre el dólar oficial, el paralelo y el que se negocia en el P2P es la que define oportunidades de arbitraje. Si la inflación baja de verdad, es probable que la brecha se mantenga ajustada, pero si el gobierno aprieta la soga con controles o un ancla cambiaria insostenible, la grieta se vuelve a abrir y las plataformas P2P se convierten en el refugio natural para encontrar un precio más real.

Riesgos que no se van con un tuit de Trump

Que Estados Unidos celebre la política económica venezolana es inédito, pero no debemos olvidar que la estructura productiva de Venezuela sigue siendo frágil. El acuerdo petrolero puede traer inversión en el corto plazo, pero también genera dependencia y condicionamientos políticos. Para los usuarios de criptomonedas, la lección es sencilla: la información que vemos en las noticias puede mover las expectativas, pero el mercado se rige por datos fuertes y aquí el dato real es que tenemos un país con inflación aún alta, salarios que no alcanzan y una banca que todavía se muestra tímida para financiar sectores que no sean el petróleo.

Así que no te dejes cegar por la luz del tuit. Si estás en el P2P, usa esta tregua inflacionaria para mejorar tu estrategia: compra dólares cuando el precio esté a tu favor, diversifica fuera del bolívar si puedes y mantente informado. En PitbullChain seguiremos los movimientos del BCV, las decisiones del gobierno y los acuerdos internacionales para que tomes la mejor decisión con tus finanzas digitales.