El banco Mercantil cerró agosto con una cifra que llama la atención incluso dentro de un sistema bancario que viene creciendo a ritmo acelerado: su cartera de créditos se duplicó en dólares en apenas doce meses. Según los datos de la consultora Aristimuño Herrera & Asociados, el saldo de préstamos llegó a 340.234 millones de bolívares, equivalentes a unos 428 millones de dólares, con un avance interanual de 104,4% medido en divisas y de 1.004,8% en moneda nacional. Ese empujón lo llevó del quinto al cuarto puesto del ranking de créditos y elevó su cuota de mercado de 7,9% a 10,4%.
Para quien sigue el día a día del mercado P2P venezolano, el dato no es un simple titular de banca: habla de un sistema que recupera capacidad de prestar, de una economía que se dolariza por dentro y de un usuario que sigue mirando al USDT como su refugio más rápido.
Un crecimiento por encima del promedio del sistema
Lo primero que salta a la vista es que el desempeño de Mercantil no fue el típico rebote de todo el sector. Su variación interanual estuvo por encima del promedio de los bancos y fue la más alta entre las diez entidades con mayor cartera de créditos. En términos de intermediación financiera, el banco alcanzó un índice de 70,86%, superior a la media del sistema, con un alza de 2,8 puntos porcentuales respecto a julio y de 25,4 puntos frente a agosto del año pasado.
La calidad de esa cartera también juega a su favor. El índice de morosidad se mantuvo en 1,02%, por debajo del promedio del resto de los bancos, con una variación interanual negativa de 0,8 puntos, mientras que la provisión de cobertura de la cartera en mora llegó a 216,7%. Traducido al lenguaje del usuario común: hay más dinero prestado, pero el riesgo de impago sigue bajo control.
Depósitos, ahorro y la liquidez que alimenta al P2P
Detrás del crédito hay captaciones. Los depósitos de Mercantil alcanzaron 480.173 millones de bolívares, unos 603,9 millones de dólares al cierre de agosto, con un crecimiento mensual de 2,6%, una expansión interanual de 609% en bolívares y de 31,2% en divisas. Eso lo colocó en la cuarta posición del ranking de captaciones, con una cuota de mercado de 9,3%.
El combustible de ese crecimiento fueron las cuentas a la vista, que subieron 565% en el último año, y las cuentas de ahorro, con un alza de 537% que le permitió mantener el liderazgo entre los bancos privados en esa subcategoría.
¿Por qué esto le importa a quien opera con cripto? Porque una parte importante de las compras de USDT en el mercado P2P venezolano se financia con bolívares que están en cuentas bancarias. Si los depósitos a la vista crecen, hay más liquidez disponible para mover hacia exchanges y casas de cambio digitales, lo que suele reflejarse en presión sobre el precio del dólar paralelo y en spreads más ajustados entre la tasa oficial y el precio del USDT. Cuando esa liquidez se aprieta, en cambio, los spreads se abren y el P2P se vuelve más caro para el comprador.
Ganancias, rentabilidad y el negocio digital
En resultados, Mercantil acumuló hasta agosto una ganancia neta de 76.976,9 millones de bolívares, cerca de 147,7 millones de dólares, con un incremento interanual de 1.259,8% en bolívares y de 147,8% en moneda extranjera, ambos por encima de la media del sistema. Los ingresos financieros totales llegaron a 120.835,9 millones de bolívares, unos 231,8 millones de dólares, y la cartera de créditos aportó 54,6% de ese total, mientras los servicios a clientes sumaron 40,2%.
La rentabilidad acompaña: el ROE se ubicó en 92,1% al octavo mes del año, superior al promedio, y el ROA alcanzó 22,4%, también por encima de la media del resto de los bancos. Son números que explican por qué la banca privada venezolana está invirtiendo fuerte en digitalización.
Calculadora BCV y MIA: guiños a una economía dolarizada
En esa carrera digital, Mercantil amplió su plataforma web con herramientas pensadas para agilizar las operaciones de sus clientes. La más comentada es la Calculadora BCV, que convierte dólares o euros a bolívares según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela del día y queda integrada en los procesos de transferencias y Tpago. Para el usuario acostumbrado a comparar la tasa oficial con el precio del USDT en el P2P, tener esa conversión a mano dentro del propio banco reduce fricción, aunque no elimina la brecha cambiaria.
También destaca MIA, el chatbot con inteligencia artificial del banco, que desde 2019 ha gestionado más de 50 millones de conversaciones y ahora permite pagos móviles, ampliando sus funciones más allá de la asistencia y las consultas transaccionales.
Lo que PitbullChain vigila de aquí en adelante
El primer punto a monitorear es si el crédito bancario en dólares sigue creciendo a este ritmo. Si la banca formal consolida su capacidad de prestar en divisas, podría convertirse en competencia directa del financiamiento informal que hoy se canaliza vía USDT entre comerciantes y pequeños emprendedores, que eligen el P2P por velocidad y por no depender de requisitos bancarios.
El segundo es la brecha entre la tasa BCV y el precio del USDT en los principales exchanges P2P locales. Un sistema bancario con más depósitos y más crédito puede moderar esa brecha; un sistema con restricciones de liquidez la amplía.
Y el tercero es la morosidad. Un 1,02% es una señal de cartera sana, pero si el crédito en divisas se acelera demasiado en un entorno de ingresos irregulares, ese indicador merece seguimiento mes a mes.
Por ahora, la foto es clara: Mercantil crece, gana y digitaliza, mientras el venezolano sigue resolviendo su día a día con una mezcla de bolívares, dólares en efectivo y USDT. Entender cómo se mueven ambos mundos, el bancario y el cripto, es la única forma de no quedar atrapado en el spread.



