La industria petrolera venezolana sigue dando señales de recuperación lenta pero constante, y eso no es un dato menor para quien mueve sus reales en el mercado P2P. Según el informe mensual más reciente de la OPEP, el país reportó una producción promedio de 1.206.000 barriles por día (bpd) en septiembre, apenas 5.000 barriles más que el mes anterior. Parece poquito, pero la tendencia se mantiene firme: entre julio y septiembre el bombeo subió solo 6.000 bd, aunque el tercer trimestre cerró en 1.202.000 bpd, unos 35.000 bd por encima del segundo trimestre.

El Merey 16 se despegó por encima de los 90 dólares

El otro dato que mueve la aguja es el precio. El crudo insignia venezolano, el Merey de 16 grados API, promedió 93,75 dólares por barril en septiembre, un salto de 16,93 dólares frente a agosto. En términos relativos, eso equivale a un alza de 22,04% intermensual. Aun así, Venezuela sigue vendiendo barato: fue el único crudo de la cesta OPEP que se cotizó por debajo de los 100 dólares, quedando 15,23% por debajo del promedio de la canasta, que fue de 110,59 dólares.

En el acumulado de nueve meses, el petróleo nacional promedió 73,95 dólares por barril, unos 15,35 dólares más que la media de 2025, lo que representa un alza interanual de 26,20%. Traducido al día a día: más divisas entrando por la puerta petrolera, aunque no con la velocidad que muchos esperaban.

Producción: entre la apertura y la infraestructura en ruinas

El informe destaca que el país atraviesa una fase de flexibilización de sanciones y de entrada progresiva de capitales internacionales, impulsada por la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Eso abre la puerta a contratos y a exploración en áreas no explotadas. Sin embargo, el propio documento es claro: la infraestructura está golpeada y requiere no solo plata, sino años de trabajo técnico.

La actividad exploratoria sigue casi congelada: apenas dos taladros activos en septiembre, una cifra que casi no se ha movido en años. Hay un detalle estratégico interesante: entre 65% y 70% de los nuevos contratos de PDVSA apuntan a exploración y desarrollo, y se está priorizando crudo liviano y mediano por encima del pesado y extrapesado. Eso podría mejorar el valor de venta por barril más adelante.

¿Qué significa esto para el mercado P2P y el USDT/VES?

Aquí es donde aterrizamos la noticia al bolsillo del venezolano. La relación entre producción petrolera, flujo de divisas y tipo de cambio es indirecta pero real. Cuando el país incrementa sus ingresos por crudo, suele mejorar la oferta de dólares en el sistema, y eso tiende a presionar a la baja el precio del dólar paralelo. En el mercado P2P de USDT/VES, esa dinámica se siente rápido: si hay más divisas circulando, la tasa que se paga por cada USDT tiende a estabilizarse o bajar; si la oferta se aprieta, el precio sube.

Con el Merey rozando los 94 dólares, el Estado recibe más bolívares por barril exportado, lo que puede traducirse en mayor capacidad de intervención en el mercado cambiario. Para los usuarios que usan USDT como refugio frente a la devaluación del bolívar, esto no es un detalle: define si conviene entrar en cripto o esperar. Y para los comerciantes que aceptan stablecoins, marca el ritmo diario de las conversiones.

Banca digital y liquidez

La banca venezolana sigue operando bajo restricciones, con límites y comisiones que empujan a muchos usuarios hacia billeteras digitales y exchanges P2P. Un flujo petrolero más robusto no elimina las fricciones bancarias, pero sí puede aportar liquidez al sistema formal, y eso, tarde o temprano, se refleja en el mercado paralelo. La clave está en observar la tasa BCV frente a la tasa P2P: cuando el diferencial se amplía, el USDT se convierte en el refugio preferido.

Perspectiva: cautela con optimismo

El aumento acumulado hasta el tercer trimestre es de 121.000 barriles diarios frente al promedio de 1.081.000 bpd de 2025. Es positivo, pero sigue lejísimos de los más de 5 millones de barriles diarios que PDVSA proyectaba para esta época hace dos décadas. Mientras esa brecha no se cierre, el mercado cripto venezolano seguirá funcionando como termómetro de la desconfianza y de la necesidad de proteger valor.

Para el trader P2P, la recomendación es simple: seguir de cerca los reportes OPEP, pero mirar sobre todo la liquidez real en los exchanges. El petróleo da el contexto; el dólar P2P y el precio del USDT dan la jugada concreta.