El superintendente nacional tributario, Román Maniglia, se sentó con los directivos de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales (Cavececo) para venderles una idea: la llamada "MODA Seniat", esa estrategia de Modernización, Digitalización y Automatización que el organismo quiere meterle a todo el aparato comercial del país. El mensaje de fondo fue claro: quieren "ponerse en la misma página" con el gremio para incentivar la recaudación y empujar la formalización de la actividad comercial.
En PitbullChain lo leemos con lupa, porque lo que se discute en esas reuniones no se queda en un salón de juntas. Tarde o temprano aterriza en la operación diaria de cambistas, comercios, usuarios de USDT y plataformas P2P que hoy mueven buena parte de la economía real del venezolano de a pie.
¿Qué es exactamente la 'MODA Seniat'?
La sigla agrupa tres patas: modernización, digitalización y automatización de la gestión tributaria. Traducido al cristiano: menos ventanilla, más data cruzada entre entes públicos y privados. Maniglia habló de una "interconexión más directa, transparente y oportuna" con los contribuyentes y de acompañar a quienes hacen vida en estos espacios de encuentro y esparcimiento.
El superintendente también dijo que escuchó propuestas del gremio para "optimizar la gestión pública" y para valorar estímulos que amplíen la base de contribuyentes y reduzcan los espacios de evasión. O sea: la idea no es solo apretar, sino también ofrecer zanahoria a quien se formalice. Ese detalle importa mucho para el ecosistema cripto, porque históricamente la informalidad ha sido el refugio natural del comerciante pequeño que opera con márgenes ajustados.
La interconexión: el punto que pone nervioso al comercio
Cuando el Seniat habla de interconexión con "distintos entes públicos y privados", está hablando de cruzar información. Bancos, operadoras de tarjetas, proveedores de servicios y ahora gremios como Cavececo. En un país donde el efectivo en bolívares perdió peso y donde el pago móvil, el punto de venta y las transferencias dominan la cotidianidad, cada transacción deja rastro digital. Ese rastro es exactamente lo que la nueva estrategia quiere ordenar.
Para el mercado P2P venezolano esto significa una cosa concreta: los comercios formales que hoy compran y venden USDT para surtir inventario o pagar proveedores van a estar cada vez más en el radar. No porque el USDT sea ilegal —no lo es—, sino porque el flujo de bolívares que entra y sale de una cuenta bancaria es el mismo que el Seniat puede rastrear vía interconexión bancaria.
Centros comerciales: el epicentro del dólar y del USDT
Seamos honestos: en los centros comerciales venezolanos se concentra buena parte de la economía dolarizada del país. Locales que cobran en divisas, otros que aceptan USDT, casas de cambio informales que operan con Binance P2P y un flujo permanente de personas comprando y vendiendo tether para protegerse de la devaluación del bolívar.
Si el Seniat convierte a los centros comerciales en "sector clave" y "ejemplo" de la nueva cultura tributaria —como dijo Maniglia—, lo más probable es que veamos una presión indirecta sobre cómo se declaran esos ingresos. Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿cuántos de esos comercios facturan en USDT y declaran en bolívares a tasa BCV? Esa brecha es, precisamente, el "espacio de incongruencia" que la nueva estrategia quiere minimizar.
El efecto inmediato en la tasa P2P
No esperemos un terremoto inmediato en la cotización del USDT/VES por una reunión con un gremio. Pero sí hay un efecto de expectativa. Cuando el comercio formal siente que el cerco se cierra, suele pasar una de dos cosas: o se formaliza y empieza a trasladar el costo tributario al precio final, o migra hacia canales menos rastreables. En el mercado P2P eso se traduce, en el corto plazo, en spreads más anchos y en una oferta de tether más cautelosa.
También hay que ver el otro lado: una mayor formalización podría empujar la adopción de pasarelas de pago cripto reguladas, wallets con KYC y servicios que hoy operan en zona gris. La banca digital venezolana, que lleva años coqueteando con la tecnología sin lanzarse del todo, tendría aquí una ventana de oportunidad si logra ofrecer productos que le resuelvan la vida al comerciante formal: conciliación automática, reportes listos para declarar, cobros en USDT con conversión transparente.
¿Oportunidad o amenaza para el ecosistema cripto?
Depende de cómo se lea. Si el Seniat entiende que el USDT es una herramienta de pago legítima y diseña estímulos para quien lo use de forma declarada, gana el ecosistema: más liquidez en canales formales, menos riesgo de estafa y una tasa más estable. Si en cambio la estrategia se convierte en persecución sin reglas claras, lo que veremos es más operación en negro, más comisiones ocultas y más desconfianza.
Maniglia habló de "estímulos" y de "competitividad real". Esa palabrería suena bonita, pero el comerciante venezolano ya sabe que en este país las promesas tributarias duran lo que dura un tweet. Lo que va a definir el rumbo no es el discurso de la MODA, sino si bajan las tasas efectivas, si simplifican los trámites y si dejan de tratar al contribuyente como sospechoso por defecto.
Lo que hay que vigilar de aquí en adelante
Tres cosas: primero, si el Seniat anuncia convenios concretos de intercambio de datos con bancos y procesadores de pago. Segundo, si aparecen incentivos reales para comercios que acepten pagos digitales, incluyendo cripto. Y tercero, cómo reacciona el mercado P2P ante cada anuncio: ahí se ve, en tiempo real, lo que piensan los que mueven el dinero de verdad.
En PitbullChain seguiremos pegados a este tema, porque la formalización del comercio es, al final, el terreno donde se va a decidir si el USDT en Venezuela se consolida como herramienta financiera de masas o se queda atrapado en la informalidad de siempre.




